TRESOR
Una diana blanca sobre un fondo negro. Es el símbolo de un sello alemán que es mas que un sello, de un club que es mas que un club. Esta es la historia de Tresor. O lo que es lo mismo, la historia del techno con neuronas.
El club Tresor, abierto en 1991 junto a la Potzdamer Platz, al este de donde antes habÃa un muro que partÃa BerlÃn en dos tiene los dÃas contados. Nadie sabe a ciencia cierta cuanto tiempo le queda a este santuario del techno que cada miércoles, viernes y sábado por la noche hace retumbar los muros de lo que fue la cámara acorazada de uno de los mayores grandes almacenes de Europa a principios del siglo pasado. Lo único seguro es que tendra que mudarse de forma inminente, puesto que el local que ocupa en el 126 de la avenida Leipziger, esta en medio del que sera el centro de negocios de la nueva capital administrativa de Alemania. “La zona esta vendida a una compañÃa que construirá hoteles, un centro comercial y oficinas, dice Carola Stroiber desde las oficinas de Tresor. “Cuando empiecen a hacer obras nos tendremos que ir, pero no sabemos cuándo ni adonde. Hace poco visitamos un tunel de metro que esta fuera de servicio, pero no podremos trasladarnos allá porque habrÃa que mantener la estación abierta toda la noche. Seguimos buscando.
Carola ha visto nacer Tresor. En 1988, mientras estudiaba, se puso a trabajar como secretaria para Dimitri Hagemann y Achim Kohlberger, dos agitadores culturales de largo recorrido que acaban de poner en marcha un sello discográfico. Interfisch, para publicar nuevos trabajos de la veterana banda británica de música industrial Clock DVA. Al mismo tiempo, Dimitri y Achim abrieron el club UFO, por aquel entonces único lugar dedicado al acid house. “Tambien organizábamos fiestas privadas. De hecho el primer Love Parade fue una fiesta que organizo Dr.Motte para celebrar su cumpleaños. ConsistÃa en un camión y disientas personas detrásâ€. Era el verano de 1989, meses antes de que cayese el muro. Al año siguiente UFO cerró sus puertas, y en marzo de 1991 abrÃa Tresor. Dedicada exclusivamente al techno y pronto se convirtió en un éxito. “Hay que tener en cuenta la situación que habÃa en BerlÃn. Cuando callo el muro, la gente del Este fue al Oeste a descubrir nuevas cosas. Fue un cambio muy grande y todo el mundo estaba listo para explorar, se notaba en el ambiente. Cuando Jeff Mills pincho en Tresor por primera vez, la gente se paso la noche mirándole; nadie bailaba porque aquello era muy nuevo. Creo que Tresor fue tan importante para Berlin porque fue el primer lugar donde la gente de ambas partes de la ciudad descubrió algo juntaâ€. (more…)
STANISLAV TOLKACHEV
 Stanislav Tolkachev probablemente sea uno de los mejores artistas de techno conceptual en los últimos tiempos. Sus tracks a diferencia de muchos otros, son verdaderas obras maestras, alejándose considerablemente de lo que es el actual sonido minimalista fácil y predecible. El techno minimal con el que Tolkachev nos deleita es diferente, historias tenebrosas y profundas, con oscuridad y planicies que en algún lugar, el hombre de randominde esconde y saca a flote como verdaderos ataques al inconsciente de quienes lo escuchamos.
funque dropping, pohjola, injected poison records, after taste, subsist, utch y otros han sido los sellos en los cuales a estampado sus creaciones. 
Sin dejar neuronas vivas el año pasado nos sorprendió en la compilación UTCH COMP 001, con “no waveâ€, un fantástico track donde nos metÃa en la profundidad de un abismo, en el que la ola pegaba más fuerte que un tsunami, y nos cubrÃa por completos hasta tener que sacarnos los audÃfonos de nuestros oÃdos; la molestia que produce con algunos de sus tracks es evidente, es un artista real, de aquellos a los que no les importa masacrar cerebros en la pista de baile. La esquizofrenia se la sabe trabajar de memoria. Sin duda uno de los grandes de los últimos tiempos.Â

